Y con Wall-e no me refiero a la película, si no a mi gato.
Se llama así por que él también estaba un poco roto cuando llegó a casa, el pobre estaba des(nutrido|hidratado) y herido grave. Aunque gracias a Inma y María, las veterinarias (a ver si le pongo la entrada en 11870 merecida) que le atendieron todos los días, ya esta totalmente curado :)
Uno mas en la familia. En la próxima entrega: Sandokan y Guagua.