Yo pensaba que…
«Es mi local y dentro de mi local *imagino* que puedo hacer lo que quiera» [1]
Así empieza la historia de un propietario de bar que ha decidido ignorar la ley y seguir permitiendo el consumo de tabaco en su establecimiento. El pobre hombre, parece no entender lo que significa un ley, dicen que el desconocimiento de una ley no exime de su cumplimiento, el contradecirla tampoco.
Imaginemos que a este señor le gusta servir sus platos de sopa con rata muerta y putrefacta, porque, ves tu a saber, a sus clientes les gusta el sabor. Entonces llega un día el inspector de sanidad, ¿alguien adivina que va a pasar?, es obvio, denuncia, como la que le ha caído a este señor por no respetar una ley, eso-es-así.
No se por qué me viene a la cabeza al objeción de conciencia: «No me gusta esa ley/normal, ergo me la paso por el forro», no señor no, copio y pego desde aquí:
La Constitución de 1978 únicamente reconoce el derecho a la objeción de conciencia al servicio militar (art. 30.2) […]; tampoco la legislación ordinaria ha introducido otros supuestos de objeción de conciencia; sin embargo, el Tribunal Constitucional, […] que despenalizaba ciertas interrupciones voluntarias del embarazo (art. 417.bis).
Vamos que únicamente en el tema de la «mili» y algún caso especial que sea reconocido por el estado. Señores que objetan contra la EpC (Educación para la Ciudadanía), apunten y aprendan.
Resumiendo, espero que al dueño del bar Espirit le crujan a denuncias.
Normas de circulacion
Que alguien me corrija si me equivoco pero... en este semáforo el carril derecho es únicamente para girar a la derecha, estando obligado a girar si se obstaculiza el paso a otro vehículo que si que quiere girar.
